Los chinos tienen miles
de leyendas y rituales y hasta el día de la fecha cumplen a rajatabla las que
pueden. Una manera de mantener la tradición el espíritu y el buen augurio.
Nos
cuenta mucho de éstas leyenda el Feng Shui. Cuentan que en la fiesta de la primavera
china, y comienzo del año solía recorrer las aldeas un feroz monstruo llamado
Niam. Y que la última noche del año lunar buscaba personas para saciar su
hambre.
Pero todo monstruo tiene
su talón de Aquiles. Se dice que al entrar a una aldea sintió los ruidos de
niños jugando con látigos lo cual lo asusto como así también la ropa roja que vestían
algunos y para peor de sus males las farolas rojizas le molestaron tanto al
punto de correr despavorido.
La voz se extendió de aldea
en aldea e hicieron usos de coloridas farolas rojas vestimenta y cohetes y
petardos aunque en aquellos tiempos abra sido pólvora en pequeñas dosis.
Y es así como reciben
todos los años para comienzo del año lunar.
Así que siguiendo
tradiciones las familias chinas pegan en sus casas y puertas adornos que
representan el carácter chino Fu (seguramente
lo habrás visto más de una vez en tiendas chinas); este no solo espanta al monstruo
Niam sino significa fortuna suerte y felicidad.
Toda la intención encamina a
vivir un futuro mejor.
imagenes vía